3 DE ABRIL, 234 AÑOS DE LA TIERRA DEL BUNDE.

Mi Espinal del alma, Felicitaciones  a su gente y riqueza cultural y agrícola.

RECOBRAR LA SEGURIDAD DE LA QUE EN UN PASADO FUE REMANSO DE PAZ ES EL MEJOR REGALO PARA LA CUNA DEL BUNDE.

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La tierra que en tiempos pasados era llamada por propios y foráneos remanso de Paz es hoy una ciudad con un alto grado de inseguridad. Ni siquiera las mismas autoridades se salvan de la delincuencia común organizada por las nuevas generaciones que consumen toda clase de alucinógenos y del creciente mercado de estas sustancias ilegales. Las autoridades han perdido el control por el poco pide de fuerza con el que cuentan y los medios de comunicación y transporte, que no están en óptimas condiciones. A pesar de existir una escuela de formación de policía en la cuna del bunde, no responde a sus prioridades en seguridad. Según los altos mandos, el reglamento interno no les permite sacar a la calle a los futuros policías que pueden correr peligro y crear complicaciones de manejo interno, son alumnos en proceso de formación.

 

Son múltiples las denuncias por parte de la comunidad que ya está al borde del desespero total. Para no ir tan lejos, sólo es necesario echar un vistazo a la red de apoyo creada por la policía para delegar trabajo a los diferentes cuadrantes que hacen lo imposible para cumplir con lo más básico su presencia. En el whatsApp hierven las solicitudes, a cada segundo, de apoyo o presencia policial en cualquier lugar de la ciudad. La comunidad no puede salir de casa porque sus viviendas corren peligro por los ladronzuelos de poca monta,  el celular no se puede sacar en público para contestar una llamada o enviar un mensaje porque como aves de rapiña llegan los de la moto, por cierto, bien vestidos, despintando a los incautos rapándoles el celular, reloj, cadena o bolso. Si es posible, arrastran la víctima cuando ésta se opone a que se le hurte el bolso, en especial a las damas, ocasionándole la muerte en muchas ocasiones. Otros van por el sector del comercio e intimidan con arma y salen en moto. Son jóvenes que no estudian ni mucho menos trabajan, y viven del incauto.

El diputado Milton Restrepo, del centro democrático, interesado por esta preocupación de los espinalunos  levantó polémica al entregar cifras  de la  inseguridad,  robos, boleteo y  asesinatos por sicarito ante medios del Tolima. A su vez, logró convocar a las fuerzas vivas del municipio y solicitó cabildo abierto para debatir el tema, pero como siempre, los amigos de la administración municipal que no admiten la problemática y que en muchas ocasiones son  víctimas, incluso sus propias  familias,  de la delincuencia latente que vive el municipio, tildaron al Diputado de desinformado por emitir cifras que no concordaban con la estadística de la administración y, ese día, ni el delegado para la seguridad de la secretaría de gobierno municipal hizo presencia.

Las gestiones de otros movimientos, ajenos a los que gobiernan y dominan el cabildo municipal, han solicitado a la comisión segunda del congreso que sesionen en El Espinal para realizar un análisis y debatir sobre la inseguridad en que se vive, todo con miras a ver si en algún momento podemos volver a decir “El Espinal, remanso de paz”.

El municipio debe realizar un golpe contundente al desalojo de las ollas y la venta del micro tráfico. Para nadie es un secreto los lugares  donde operan  y los sitios de expendio de alucinógenos. Además, hay que crear centros de rehabilitación y tratamiento para la juventud que está perdida en el consumo, con el apoyo de ejército y policía para que estas generaciones que hoy azotan al municipio y a su propia gente recapaciten y mantengan sus mentes ocupadas en actividades productivas, estado local, policía, ejército…  

Es urgente el aumento de pie de fuerza y la presencia de la ESGON los fines de semana y feriados en las principales vías y las denominadas rondas en barrios y veredas. Sólo se aplican estos frentes en fiestas del San Pedro y, el resto del año, que se conviva con la delincuencia mientras ésta crece vertiginosamente porque no se contrarresta. ¿Dónde hay que firmar?, así caigan amigos o familiares cercanos, pero hay que poner orden en una ciudad que era tranquila y fascinante de transitar a pie o en bicicleta.

Sería un buen regalo para que los espinalunos de bien pudieran transitar de nuevo por sus calles sin temor a ser hurtados y violados en su intimidad.

 

Por: Alfonso Wilches Alvarado

        Especial para el Periódico El Espinal.

 

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