EL EFECTO TRUMP Y EL AVANCE DE LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA
El llamado efecto Trump está poniendo las cosas en orden en países donde, durante décadas, la tiranía y la represión fueron la mano dura de quienes gobernaban.
Venezuela marcha hacia la democracia. Las leyes comienzan a restablecer el orden institucional para enderezar el rumbo del país. El poder legislativo anunció que la Ley de Amnistía quedará lista el martes 10 de febrero y, posteriormente, los presos políticos recluidos en la cárcel del Helicoide verán nuevamente la luz de la libertad. Ese recinto pasará a convertirse en un centro cívico y cultural de Caracas.
Queda atrás el dolor y el gobierno de la tiranía creado por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro, hoy capturado y puesto en cautiverio por los excesos de poder y el robo continuado de las riquezas nacionales como el petróleo y el oro en beneficio propio y de su círculo más cercano.
Ahora Estados Unidos respalda la libertad de Cuba 🇨🇺, asfixiando a su dirigencia mediante el cierre de los flujos de petróleo y otros apoyos que antes llegaban desde Venezuela, China y Rusia. Moscú se ha desmarcado, alegando problemas más graves que resolver y señalando que Cuba ya no representa una ventaja estratégica para su política global.
La otra nación que busca liberarse de las garras del comunismo es Nicaragua 🇳🇮, atrapada en un poder continuista y subyugada a políticas que hoy colapsan en América Latina por haberlo hecho todo al revés. Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrentan la vejez y las enfermedades propias de la edad, que no llegan solas y comienzan a hacer efecto. Las instituciones, estancadas tecnológicamente, muestran un atraso similar al de Cuba, lo que conduce inevitablemente al debacle.
Los pueblos de Cuba y Nicaragua observan cómo el mundo avanza vertiginosamente mientras ellos quedan relegados al olvido, como viejas fotografías o películas guardadas en el cuarto de san alejo. Sin embargo, la transición de estas naciones camina hacia la libertad y la democracia con una sola finalidad: ser libres. No podemos quedarnos inmóviles viendo pasar el tiempo y aceptando el olvido.
Donald Trump no es Dios, aquí teníamos claro quién es el verdadero Rey de Reyes, al cual, Trump profesa gran respeto. Así me lo decía un negacionista de la realidad actual, hace solo unos días al referirse a los grandes cambios que hoy se producen. Sin embargo, sin lugar a dudas, Donald Trump quedará en los anales de la historia del siglo XXI como uno de los grandes artífices de una transformación basada en la coherencia y en poner las cosas en su lugar, beneficiando a un continente que ve renacer la libertad en los pueblos de América gobernados por el comunismo retrógrado.
No comparto que ahora aparezcan personajes políticos queriendo hacernos creer que gracias a ellos todo va bien. Me refiero al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien reaparece en Venezuela como supuesto gestor de los cambios. No olvidamos que le hablaba al oído a Maduro y hoy pretende presentarse como benefactor de lo que sucede. La pregunta es inevitable: ¿por qué no lo hizo entonces?
Me satisface presenciar en vida la caída de estos regímenes dictatoriales y poder dedicar unas líneas a lo que pienso y celebro como un acontecimiento histórico del siglo en el que nos correspondió registrarlo en los medios de los cuales participamos activamente.
Colombia debe hacer las cosas bien y cambiar el rumbo al que algunos pretenden llevarla. Lo hemos visto y lo hemos vivido, incluso de manera indirecta. Las fuerzas democráticas del país han impedido que caigamos en el despeñadero. Marzo será un termómetro del verdadero cambio político para redireccionar nuestra política de seguridad y justicia social.
¡Que viva la democracia y la libertad de elección 🗳️en los pueblos!
Geopolítica
Alfonso Wilches A.
𝑷𝒆𝒓𝒊ó𝒅𝒊𝒄𝒐🗞𝐄𝐋 𝐄𝐒𝐏𝐈𝐍𝐀𝐋
¡𝙎𝙞𝙚𝙢𝙥𝙧𝙚 𝙨𝙚𝙜𝙪𝙞𝙢𝙤𝙨 𝙗𝙞𝙚𝙣 𝙞𝙣𝙛𝙤𝙧𝙢𝙖𝙙𝙤𝙨!!!
Geopolítica Por: Alfonso Wilches
𝑷𝒆𝒓𝒊ó𝒅𝒊𝒄𝒐 🗞 𝐄𝐋 𝐄𝐒𝐏𝐈𝐍𝐀𝐋
𝑻𝒓𝒂𝒃𝒂𝒋𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒐 𝑬𝒔𝒑𝒊𝒏𝒂𝒍, 𝑬𝒍 𝑬𝒔𝒑𝒊𝒏𝒂𝒍 𝒅𝒆 𝒕𝒐𝒅𝒐𝒔!!!


